martes, 14 de febrero de 2012

8+1: MARATON DE SEVILLA...UN ALTO EN EL CAMINO

Tiempo atrás afrontaba la preparación de un maratón como algo fuera de lo normal; dedicando las 2-3 últimas semanas del entrenamiento previo a la distancia a bajar el ritmo, controlar la alimentación y todo lo que habitualmente se hace. Mucho ha cambiado la historia para mi y sobre todo mucho ha cambiado la forma de afrontar el reto. Hace 4 años contemplaba la distancia de los 42km como un logro en si mismo, una superación, una gesta griega...una meta que significaría un antes y un después en la vida de cada persona que se enfrenta a ella. Hoy contemplo la distancia como una carrera mas, un rodaje largo que tiene como interés el recorrer las calles de una ciudad mítica, una distancia (aunque dura en si misma) que nos sirve a algunos para testearnos de cara a pruebas de fondo mas duras.
A estas alturas de mi camino hacia Lanzarote tengo muy buenas sensaciones, en mi cabeza, en mis piernas y sobre todo en el corazón. Estoy realmente disfrutando con lo que hago. He encontrado un viaje a la carta (en la que yo soy el patrón del barco) y en que que decido en que puerto atraco.

¿Qué me ha llevado a escoger Sevilla como escenario para mi novena maratón?

En primer lugar, que es una maratón plana, sin apenas desnivel, cómoda y si el tiempo se porta, a priori, perfecta para no sufrir en exceso. En segundo lugar, una maratón que tiene su salida y su meta en un estadio olímpico. Esto que aparentemente carece de relevancia en la dureza de la prueba a nivel emocional tengo ganas de experimentarlo; y en tercer lugar, el recorrido...ya que se mete en la ciudad y te permite contemplar parte del arte tan bello que tiene Sevilla.

¿Qué expectativas tengo de mi participación?...ante todo disfrutar con mi amigo maraton-man Rufino del viaje, de las tapas y cervezas previas que nos vamos a dar ;-) . Hacer un buen rodaje largo ya que posteriormente apenas tendré tiempo para recuperar, por lo que no debemos pasarnos en exceso. Intentaremos ajustarnos a la última marca de Valencia con sensaciones similares.

Como antes dije, esto no es mas que un alto en el camino...un camino que poco a poco está llegando a su final. Quedan apenas 13 semanas para Lanzarote y tengo la motivación suficiente pero también el respeto necesario para llegar (a ser posible sin lesiones) con éxito a como quiero llegar. Me siento como en un océano, por momentos disfrutando del entorno submarino, con la sensación de que no sé donde se encuentra el final...allá en la zona oscura, pero con la certeza de que quiero seguir ahí por mucho tiempo. A menudo surgen miedos, inseguridades, cansancio...pero empiezo a reconocerlos y a saber vivir con ellos. Saber que están me ayuda a afrontarlos y superarlos.

Este deporte tiene un lado humano increible. Nos ayuda a saber como somos y sobre todo a descubrir como queremos llegar a ser. Ya no se trata de pensar en cruzar la meta, sinó de tener la convicción de que todo el camino que nos lleva a ella ya nos hace vencedores de nosotros mismos.