No line on the horizon
La mejor forma de lograr que la gente se adentre en un terreno desconocido es conseguir que les parezca apetecible llevándolos allí en su imaginación.
miércoles, 9 de mayo de 2012
IRONMAN LANZAROTE...el único fracaso es no regresar con vida
lunes, 2 de abril de 2012
HACIA DONDE VAMOS...

martes, 14 de febrero de 2012
8+1: MARATON DE SEVILLA...UN ALTO EN EL CAMINO
A estas alturas de mi camino hacia Lanzarote tengo muy buenas sensaciones, en mi cabeza, en mis piernas y sobre todo en el corazón. Estoy realmente disfrutando con lo que hago. He encontrado un viaje a la carta (en la que yo soy el patrón del barco) y en que que decido en que puerto atraco.

¿Qué me ha llevado a escoger Sevilla como escenario para mi novena maratón?
En primer lugar, que es una maratón plana, sin apenas desnivel, cómoda y si el tiempo se porta, a priori, perfecta para no sufrir en exceso. En segundo lugar, una maratón que tiene su salida y su meta en un estadio olímpico. Esto que aparentemente carece de relevancia en la dureza de la prueba a nivel emocional tengo ganas de experimentarlo; y en tercer lugar, el recorrido...ya que se mete en la ciudad y te permite contemplar parte del arte tan bello que tiene Sevilla.
¿Qué expectativas tengo de mi participación?...ante todo disfrutar con mi amigo maraton-man Rufino del viaje, de las tapas y cervezas previas que nos vamos a dar ;-) . Hacer un buen rodaje largo ya que posteriormente apenas tendré tiempo para recuperar, por lo que no debemos pasarnos en exceso. Intentaremos ajustarnos a la última marca de Valencia con sensaciones similares.
Como antes dije, esto no es mas que un alto en el camino...un camino que poco a poco está llegando a su final. Quedan apenas 13 semanas para Lanzarote y tengo la motivación suficiente pero también el respeto necesario para llegar (a ser posible sin lesiones) con éxito a como quiero llegar. Me siento como en un océano
, por momentos disfrutando del entorno submarino, con la sensación de que no sé donde se encuentra el final...allá en la zona oscura, pero con la certeza de que quiero seguir ahí por mucho tiempo. A menudo surgen miedos, inseguridades, cansancio...pero empiezo a reconocerlos y a saber vivir con ellos. Saber que están me ayuda a afrontarlos y superarlos.Este deporte tiene un lado humano increible. Nos ayuda a saber como somos y sobre todo a descubrir como queremos llegar a ser. Ya no se trata de pensar en cruzar la meta, sinó de tener la convicción de que todo el camino que nos lleva a ella ya nos hace vencedores de nosotros mismos.
sábado, 3 de diciembre de 2011
MARATON VALENCIA 2011 Y CALENDARIO COMPETICIONES 2012

La salida me recordaba (al menos al ver la foto desde el aire) a la maratón de Nueva York...no eran 40.000 personas pero notabas como vibraba el puente en cuanto dieron el pistoletazo de salida a las cerca de 15.000 personas que se agolpaban en el puente de la Ciudad de las Artes.
Mi objetivo principal en esta maratón (con la que cierro la temporada 2011) era mejorar mi última mejor marca (3:46 en Roma en marzo de este año), por lo que en base a todo el entrenamiento y competiciones de los últimos meses nos marcamos una estrategia de mantener los primeros 21 km a 5:00 min/km y una vez pasada la primera media maratón y en función de las sensaciones empezar a apretar un poco mas.
No soy muy dado a marcar un tiempo fijo (al menos hasta ahora), por lo que me fijé una horquilla de entre 3:30-3:40 para no sufrir en exceso y disfrutar de la carrera. En Roma me quedé con ganas de apretar un poco mas y ahora quería quitarme la espina.
Los test 2x6000 de este año me estaban saliendo para situarme entorno a 3:30 por lo que si el tiempo y terreno acompañaba era factible aproximarme a esta marca.
Paso la primera media bajando de 5:00 min/km y con poca sensación de cansancio (para estar en el km 22). Llego al km 25 y empiezo a apretar un poco (empiezo a ver cerca el objetivo de bajar de 3:40 si continuo así). Me encuentro por esos kilómetros con Jose Antonio, que iba con su hijo y que me regala esta instantánea:
Me acerco al km 30 y veo el tiempo...2:30 hrs...me digo a mi mismo que voy genial, empiezo a estar cansado pero puedo seguir manteniendo el ritmo a 5:00 min/km. No quiero excederme, ya que tarde o temprano me faltarán fuerzas (y las quería reservar para los 2 últimos km). Es la primera vez que en este punto de la maratón me encuentro bien. Sigo centrado, motivado y con la sensación de que si aprieto un poco puedo hacer sub 3:30 (estaba fuera de mis previsiones, pero no lo veía tan lejos).
Los siguientes 5 km fueron los mas aburridos. Estaba deseando llegar ya al km 36 y empezar la cuenta final. Llego al 38 y empiezan a fallarme las fuerzas. Me reservé el último de los 4 geles para este km. Estabamos en la zona del puerto con un calor que empezaba a molestar pero muy cerca de la meta por lo que mi cabeza seguía centrada.
Encaro el km 40 y empiezo a subir el ritmo (por entonces estaba a 5:10 y me pongo a 4:50). A falta de 1 km empiezo a disfrutar del momento. Si hay algo a destacar en esta maratón es la belleza del último kilómetro; no solo por la recta final sobre el agua (que está genial), sino por la forma en la que la gente se agolpa animando, el L´Hemisferic de frente...no parecen 1000 metros...parecen 100 (se pasan literalmente volando).

Últimos 200 metros (recta sobre el agua) y entro sprintando, flotando y con la sensación de entrar en la meta de una media maratón. Pego un brinco y toco el marcador (3 horas y 31 minutos en mi MMP). Esta sin duda ha sido mi mejor maratón de las 8 que he corrido. No la mas emotiva (esta es y será siempre la primera en 2008), pero si en la que mas control y dominio he tenido en los 42 km.
Es curioso cuando podemos ver hacia atrás en el tiempo y valorar el esfuerzo que nos lleva a nuevas situaciones. Tirando de mi archivo fotográfico encontré una foto de la entrada en meta en mi primera maratón en Madrid en el 2008...
...tres años...10 kilos menos...y unos cientos de km en mis piernas. Veo esta imagen y me motiva aun mas para seguir mejorando. Nunca he sido de los que presumen de hacer marcas, detesto a la gente que opina que es mejor que otra por el mero hecho de ganar o de obtener un mejor resultado(aunque no sea limpiamente). Lo aprendí del billar a tres bandas, de las lecciones de J.M.Quetglas,que entre otras cosas decia que el carácter de un deportista se revela observando como se comporta cuando gana y sobre todo cuando pierde. Este deporte (sobre todo el running) tiene mucho de esto. Parece que el ser sub...lo que sea nos hace ser mejores hacia los demás y en realidad yo opino que esto no es realmente así. No me siento contento ni orgulloso por acercarme a tiempos que hace un par de años ni me imaginaba. Me siento satisfecho por conseguir dominar la distancia, por acabar entero y tener ganar de volver a hacer otra; de haber compartido otro momento especial con amigos y de poco a poco llegar a obtener el equilibrio que quiero como triatleta. Al final los resultados estarán (pero realmente viene solos cuando las cosas se hacen bien). Es la primera vez que disfruto al 100% en un maratón. Quiero tener esta sensación cuando pase por debajo del arco de meta en Lanzarote el próximo año.
Adios temporada 2011...ahora toca descansar. Próxima temporada 2012 cambio completo de mentalidad. Después de 3 años haciendo varias pruebas en diferentes lugares (maratones, medias, duatlones, tris, acuatlones, IM...) ahora lo que me apetece es centrarme en larga distancia principalmente y para ello vamos a entrenar mas y competir menos...se acabaron los "entrenamientos con dorsal". El próximo año encaramos en el mes de mayo uno de los retos mas duros para mi, por su perfil y viento (Ironman Lanzarote). Pero antes de esto y como parte de la preparación para este IM haremos en febrero la Maratón de Sevilla (con el objetivo de bajar mi marca a 3:29:59 ;-) ) y el 1/2 Ironman de Elche en abril. El resto del año y siempre y cuando respeten las lesiones lo estructuraremos de la siguiente forma:

Lo que mas me va a gustar del 2012 es que en parte de estos objetivos me van a acompañar unos cuantos amigos. En contreto Juni, que después de sus sensaciones en el tri Olímpico de Benidorm se ha enganchado a este deporte como una locomotora. El año que viene debutará en media distancia en Elche y atentos todos...que junto con Pepe Guirao vamos a dar mucho que hablar!!!... ;-)
jueves, 1 de diciembre de 2011
UNA DESPEDIDA
Estoy muy triste por su pérdida, pero interiormente una parte de ella siempre estará en todas y cada una de las personas que conoció en vida, especialmente en mi. Ha sido como una segunda madre desde que vivo en Murcia. Estoy convencido que en estos momentos nos estará mirando desde el cielo y estará orgullosa de su legado.
Mercedes gracias por ser como has sido y nunca te olvidaremos.
jueves, 27 de octubre de 2011
EVOLUCION
viernes, 15 de julio de 2011
IRONMAN ZURICH...el final de un viaje y el comienzo de otro

Una hora después logro montar la bicicleta y me acuesto agotado del viaje. Mañana toca EXPO y recogida de dorsal.
Viernes por la mañana, nos levantamos temprano (el ritmo lo marca mi baby de apenas año y medio Irene). Desayunamos y a conocer la ciudad...

Me voy a dormir a eso de las 21:00 y logro hacerlo tres horas después...y por fin...llegó el día:
4:00 de la mañana, suenan dos despertadores, me levanto de un salto!!! HOY ES EL DIA. Veo por la ventana del hotel...llueve. Bueno, pienso, así me pondré mejor el neopreno ;-) !!!
Desayuno como un rey, principe, marqués y toda la corte (unas 2000 calorias calculo), a mi lado 4 triatletas (dos americamos, un francés y un canadiense), con el rostro serio, como si se fuesen a jugar algo mas que su propia ilusión. Termino de desayunar y a las 5:00 partimos a Landiwiese (zona de la salida). En el tranvia varios triatletas de varias nacionalidades nos animamos y nos deseamos suerte.
Llegamos a la zona de salida y busco un baño para descargar. Cola de media hora, con lo que iba ya justo de tiempo para preparar todo en el box y salir hacia la zona de natación. Preparo todo, me pongo el neopreno y me voy a buscar Domingo para desearle suerte. Sale el sol y el panorama es exactamente como me imaginaba...mucha gente agolpada en la playa esperando el bocinazo de salida...mi hija me sonrie y mi mujer me desea que disfrute del momento y que de paso...nos veamos en la meta dentro de...muchas horas...
Justo en este momento es cuando me relajo...cuando pienso que todo lo que no dependía de mi y estaba fuera de mi control ya estaba superado. Ahora era el momento de disfrutar, ahora era el momento de vivir el día intensamente. Me encontraba con fuerzas, con ganas y con la motivación suficiente para creerme que lo iba a hacer. Veo a Domingo y nos deseamos suerte. Esto comienza ya...6:59...pego tres brincos de los mios y busco un hueco en la parte del final. 3..2...1...bocinazo de salida...pongo el reloj en cuenta atrás (16:00 horas para el final). Me lanzo al agua y busco un hueco para no recibir...


Dejo salir delante de mi a unos cuantos, cientos y por fin encuentro un hueco bueno, sin agobios a mi ritmo. Empiezo a nadar con cadencia. En este momento me siento afortunado por estar aquí, mucho tiempo imaginandome como seria y lo estaba viviendo en primera persona. Que momento mas especial. Levanto la cabeza y a mi derecha veo los Alpes. Miro hacia atrás y veo a muchos, veo hacia delante y veo a muchos mas, por lo que calculo que estoy por la mitad. El recorrido de 3,8 km son dos vueltas (la primera de 2 km y la segunda de 1,8 km), pasando por una isla entre vuelta y vuelta en la que la gente te anima muchísimo...
La primera vuelta fluye con normalidad, procuro no gastar fuerzas de mas ni cansarme ya que la transición a la bici llegará en breve y tengo mucho camino por recorrer. Entro en la isla a los 35 minutos y me vuelvo a meter en el agua para la segunda vuelta. Ya había amanecido completamente y el sol reflejaba bastante. Sigo nadando cómodo. En ningún momento siento el agobio de los mas de 2000 futuros finisher que compartian el momento conmigo. Termino la natación y empiezo la transición hacia la bici por la rampa azul. Voluntarios me ayudan y me animan a salir (muy buena organización en toda la carrera - muchísismos voluntarios).

Y por fin llegó...ya estoy en la bicicleta...mi principal handicap en este deporte. El segmento en donde mas tengo que mejorar en el futuro. He rodado mucho en los últimos meses sobre mi Lola pero consideraba que no lo suficiente por lo que me se me presentaban dudas de si podría aguantar esa distancia (que hasta el momento nunca había realizado). Empiezo a rodar bordeando el lago Zurich, cómodo, con el viento a favor, acoplado y a una media de 30km/h. Me acordé en todo momento de las palabras de Eli, de que controlase bastante las sensaciones, que no me flipase encima de la bici y me dejase llevar por el momento, porque tarde o temprano los excesos pasan factura (y con IVA). En mi cabeza no dejo de dejar a un lado lo que me queda...me digo...olvídate del maratón, céntrate en la bici, disfruta...cuesta bastante hacerlo pero es necesario. 
Los primeros 30 km transcurren con normalidad. Cumplo el plan establecido a raja tabla. Como cada 45 minutos medio bocadillo, un gel y un botellín (así durante casi toda la carrera). En mi mente solo estaba llegar al km 85, la subida a Heartbreakhill que es donde me esperaba mi mujer con mi hija y era casi la mitad de la carrera. Hasta este punto terreno con desniveles pero cómodo, a excepción de 3 km de subida tremendos para mi pero con lo que viene después (bajada tremenda en la que no permiten ir acoplado y en la que el Garmín llegó a marcar 58 km/h frenando) compensa bastante. Llego a km 85 con mucho sol, en este momento me doy cuenta que me he quemado los hombros. Tanta preparación de material y me olvido de echarme crema. Hoy parezco una cebra. Tengo los hombros negros y la espalda blanca.
La subida a Heartbreakhill es tremenda. Son apenas 600 metros de subida pero mucha gente se agolpa a tu alrededor haciendo un corrillo y el comentarista dice tu nombre el alto adornado con cientos de campanas y hop hop hop (que es como animan en Suiza a los corredores). Veo a mi mujer y a mi hija y sonrio...no dejo de hacerlo ya que el ambiente te evade de la concentración...
Paso por el avituallamiento (increíblemente suficiente en toda la prueba) y empiezo a bajar, justo hasta llegar al final de la primera vuelta (que coincide con la zona de salida de la bicis y zona de transición). Veo el Garmín, 91 km…buff pienso ahora vuelta a empezar. Había gastado 3 horas y media en hacer los 91 km, por lo que me quedaban algo menos de 5 horas para hacer los 93 km restantes y poder llegar al maratón antes de que se cierre el crono de las 10 horas (con esto tendría únicamente 6 horas para hacer el maratón, por lo que empezó a actuar la presión de las prisas). El cielo se empezó a nublar. Bien para mis hombros pero preocupado por si llovía. El parte meteorológico decía que iba a llover a media tarde. Empiezo a rodar nuevamente por la misma ruta de la primera vuelta. Mis piernas empiezan a estar algo cansadas. No dejo de ver el Garmin, fijándome metas parciales…pienso en llegar a los 100 km antes de tomarme el gel, luego en los 120 km antes de la primera de las subidas y avituallamiento, luego en el 140 km que tenemos una bajada de puta madre…y entre medias y por los pueblos de interior (Meilen, Raperswill…) donde Heidi perdió su virginidad, rodeado de vacas, campanas y gente muy afable, se cierra por completo el cielo y comienza levemente a llover. Me empiezo a preocupar seriamente.
No soy bueno en la bici y con lluvia…pienso que me puedo pegar un verdadero ostión. Kms antes veo un accidente de un triatleta en una bajada que me dejó frío por completo (estaba la ambulancia, tirado en el suelo con una manta de las de brillo, totalmente inmovilizado y con la cabeza destrozada). Me dejó bastante mal. Pensé en sus familiares y amigos que estarían esperándolo…buff…espero y deseo que esté bien.
Empiezo a subir la fatídica cuestecica de los 3 km (totalemente rompepiernas) y la lluvia suave se convierte en auténticos chuzos, gotones…DILUVIO UNIVERSAL…intenté buscar a Noé y a su Arca para que me llevase con ellos. Mis gafas de sol…(tenían que ser de lluvia) no daban crédito a lo que les estaba cayendo. Literalmente era una puta tormenta…con sus rayos y truenos…y yo por las montañas…a 30-35 km de Zurich y todavía sin llegar a la carretera principal que me lleva a la ciudad.
Reduzco lo que puedo ya que no distingo en el camino los posibles baches que me puedo encontrar, ya que durante la etapa de montaña la carretera en algunos tramos no estaba bien. Veo el Garmin y me empiezo a preocupar. Me quedan menos de dos horas para completar casi 35 km y quería dejar algo más de tiempo para la segunda transición y el maratón.
Consigo llegar al km 160 como puedo, totalmente empapado, con mucho frío y con la sensación que esto no ha terminado todavía. Recuerdo las palabras de Eliseo, “come mucho más en el km 160”. Me saco mi último bocadillo de nutela, totalmente empapado. Me adelanta un japonés y me dice unas palabras que no entiendo…supongo que “buen provecho”…me tomo el bocadillo, me sienta cojonudo, me bebo un botellín, me tomo el último gel y me digo que voy a por todas!!!. Pego un berrido y decido subir la velocidad…digo a mi interior que se acabó el ser conservador, que voy a tratar de llegar a la segunda transición ,luego ya veremos. Me contuve muchísimo durante toda la bici por si las piernas no me responderían, pero ahora pienso que pude apretar un poco más.
Entro en Zurich, paso por la salida en dirección a Heartbreakhill. Sigue lloviendo pero a lo lejos parece que está amainando. Km 178, ya queda menos. De pronto y por la puta Ley de Murphy, en la subida a la colina y al cambiar de plato se me sale la cadena. Digo, MIERDA!!!! SOLO FALTA QUE AHORA SE ME ROMPA ALGO Y NO PUEDA SEGUIR. Me bajo de la bici. Deja de llover. Intento ajustar la cadena con éxito y empiezo a subir. Muchos ánimos en Heartbreakhill y pienso que esto ya está hecho. Intento visualizar la meta…intento relajar las piernas…km 182…y lo veo más cerca. Veo la zona de transición…voluntarios me mandan bajar. En estos momentos el sol está luciendo. Son las 15:30 de la tarde. Me voy a mi box y siento mis piernas como auténticos muros. Veo a mi mujer y me pongo a saltar. Quiero agradecerle que esté ahí, el apoyo que me está dando, el chaparrón que a ella también le cayó se le seque con mi ilusión…me alegro mucho de finalmente haber dejado la bici…ahora empieza lo bueno.
Me cambio los calcetines, me quito los manguitos y perneras…me tomo un gel, un plátano y un bote de magnesio. Me pongo las zapas, la gorra, me cargo de geles y a rodar. Antes le doy un beso a mi hija que me anima desde el otro lado de la valla.
Empieza el maratón. Pienso que tengo 6 horas y media para hacerlo. Ahora sí que está cerca. Pierdo totalmente la noción del tiempo. Mi estómago empieza a notar el choque de hoy, llevo cerca de 10000 calorías quemadas y apenas he meado dos veces en 10 horas. Cambio por completo la estrategia que me había planteado días antes para el maratón. Decido que esto no va de ritmos, ni de sensaciones…ESTO VA DE COLORES…mando a tomar por el saco el Garmin y veo únicamente el crono cuenta atrás…tengo 6 horas para hacer 42 km y conseguir 4 pulseras de colores. Empiezo a correr cómodo, entre 5-6 min/km. Mi objetivo era conseguir las dos primeras pulseras (21 km aproximadamente) y luego bajar ritmo para llegar al km 32-35 con las fuerzas suficientes para cruzar la línea de meta. La primera vuelta la hago bien…como algo de fruta (naranja, pera y manzana), consigo meterme un gel (que ya empezaban a estar calientes) y bebo mucho…en cada avituallamiento. La segunda vuelta bajo un poco el ritmo ya que mi estómago empieza a decirme cosas…que en ocasiones no son buenas. Paso la media maratón y pienso que está más cerca, pero mi estómago ya está en fase REM. Del 22 al 28 trato de llegar a la tercera pulsera porque sé que a partir de aquí el terreno que pise será la última vez que lo haga. Lo bueno de que el circuito sea de 4 vueltas es que te permite medir mejor las zonas.
Busco un baño porque ya no puedo más…me empieza a dar flato y necesito evacuar…esta será la primera vez en todo el día. Tenía miedo a que si me sentase en un WC mis piernas se agarrotarían, pero a decir verdad me sentó genial, pero desde entonces (km 28) ya no pude comer nada más. Ni geles, ni fruta…ni nada. Traté de fraccionar lo que me quedaba (14 km) en dos tramos…uno hasta el km 35 en el que me darían la última y preciada pulsera y el km 40 en el que subiría el ritmo para llegar con buena sensación. Me encuentro con mi mujer en el km 35 y con las 4 pulseras…en este momento le digo que me espere en la meta que ya está hecho…no os imagináis la sensación…por un lado de dolor y por otro de satisfacción. En el km 38 a punto de encarar a vuelta al parque y cruce de puente que te lleva a la última recta de cara a meta, rompo a llorar. Me emociona el momento…no doy crédito a lo que empecé hace un año y por lo que llevo realizado desde entonces. Se me acercan una pareja de americanos de Phoenix y me dan la enhorabuena…realmente nos la damos…nos decimos que en apenas unos minutos seremos finishers. La recta final es para recordar…mucho antes de visualizar el arco amarillo y el zigzag que te lleva a la entrada en la meta…me paré (km 40.5) y día gracias por vivir este momento. Me sentí realmente afortunado por todo lo que tengo, por lo que he conseguido hasta entonces. Valoré mucho a todos los que me rodean y con los que puedo compartir estos momentos. Pensé en que se alegrarían por mí y eso me alegraba aún mucho más. Me preparé para un momento final que llevaba meses imaginando…la entrada en meta con Irene (mi hija).
Encaro la recta final en el km 41.5, veo a mi mujer y mi hija y me la da para que entre con ella. Me paro a darle un beso y abrazo a mi mujer, hablo con ella, me saco unas fotos y empieza mi momento. Cojo a Irene y recorro los 500 metros que me separan de la meta sobre la alfombra azul…tan azul como en mi sueño. No tengo dolor, me sobra ilusión y vivo uno de los momentos más intensos de mi vida. No tengo más palabras para expresar el momento. Os dejo las imagenes.



Voy a correr más IM el resto de mi vida, pero os aseguro que como el primero para mí no habrá ninguno.
¿Cómo me siento ahora?...en paz conmigo mismo. Descansando mentalmente sobre todo. Con ganas de compartir con vosotros más carreras y seguir aprendiendo de este deporte que me ha enganchado de por vida.
El próximo año y con toda la experiencia acumulada de los últimos tres años (maratones, duatlones, triatlones sprint, olímpicos…y IM) nos enfrentaremos a un reto especial. 19 de mayo de 2012 Lanzarote nos espera (a unos pocos y espero a unos cuantos más…venga Juni que quedan 280 plazas). Hasta entonces queda un largo camino por recorrer, mejorar y progresar.
Gracias a todos por estar ahí!!!
Xoán González
Ironman Finisher Zurich 2011



